Las sesiones

Cómo es una sesión de psicoterapia

Por normal general, la sesiones duran una hora, durante la cual cliente i terapeuta acuerdan explícita o implícitamente qué se tratará durante ese tiempo. Las primeras sesiones suelen ser más de recogida de información y de planteamiento de la terapia. Al mismo tiempo, se permite la creación del marco de confianza necesario para trabajar en equipo. Si después de cuatro sesiones no se ha conseguido una buena relación entre paciente y terapeuta, se debería frenar el proceso y decidir si sería mejor otro tipo de terapia/terapeuta.

No hay un número de sesiones típico, y el final de la terapia depende sobre todo de los objetivos fijados por ambas partes. Puede ser que una persona con el alivio rápido del síntoma ya no precise más trabajo, mientras que otras preferirán entender qué les ha sucedido o aprovechar para aprender más cosas de sí mismos y mejorar más allá de la desaparición del malestar. Así, encontramos terapias de tres sesiones y otras de cinco años.

La periodicidad de las sesiones también se pacta, siendo normalmente semanal al principio, y mensual en las últimas visitas, Entre sesión y sesión la terapia continúa, con tareas acordadas en sesión o nuevos aprendizajes espontáneos, que suelen aparecer cuando ya no hay tanta ansiedad o apatía.

 

Derechos y deberes en terapia

Los psícologos nos debemos a un código ético que nos indica que debemos garantizar la total confidencialidad de cualquier información sobre el paciente. En algunos casos, y con el permiso previo del paciente, el terapeuta puede compartir algunos aspectos del caso con otros profesionales, ya sea para supervisar el trabajo como para ayudar a formar nuevos terapeutas. Los otros psicólogos que reciben informaciones de casos reales también deben guardar el secreto profesional, no comentarlos con nadie fuera del contexto de supervisión o de aprendizaje,

Los terapeutas no pueden dejar un caso sin haber hablado de ello con el interesado. En los momentos donde se precise un cambio de terapeuta (si el trabajo se estanca, por ejemplo), la derivación será pactada y explicada.

 

A los clientes, por su parte, se les pide que asistan a las sesiones  para las cuales han reservado hora. Si se necesita un cambio de hora, éste debería hacerse al menos con 24h de anterioridad. Si un paciente abusa  de la confianza del terapeuta, cambiando de hora muchas veces o no asistiendo a las horas reservadas, el terapeuta puede adoptar alguna medida económica, normalmente, que se pague la mitad de la hora que se ha perdido.

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