Especialidades terapéuticas

Existen muchos tipos de psicólogos y de terapias. Es importante tener esto claro para entender que no hay una sola forma de abordar síntomas y problemas. En los últimos años, la práctica de la psicología clínica ha apostado por una integración creciente de las técnicas más efectivas de las diferentes escuelas de psicología. Los estudios científicos demuestran que todas las escuelas de psicología són efectivas, y que es mucho más importante la relación que se establece entre paciente i terapeuta que la técnica concreta que se utiliza. Es mejor ser flexible y empezar por la técnica que el terapeuta piensa que le va a ir mejor a la persona que tiene delante, previo acuerdo con ella, sabiendo que siempre se pueden probar otros abordajes. Porque aunque el psicólogo es el experto en las formas de cambio y los procesos de la mente (emociones, pensamientos, sensaciones, creencias, recuerdos, imágenes mentales…), el paciente es experto su problema y en sus recursos, aunque quizá no sea consciente de ello al principio.

De esta manera, la psicoterapia es un trabajo en equipo, dónde cliente y terapeuta establecen un diálogo para comprender qué es lo que hace falta cambiar y como llevar a cabo el cambio.

Dicho esto, explico a continuación, brevemente, los tipos de terapia en los que me he formado y que aplico en la práctica clínica:

  • Terapia congnitivo-conductual: se basa en el reconocimiento y la modificación de formas disfuncionales de pensamiento que producen  dificultades para adaptarse al mundo y a las otras personas, al ir asociadas a emociones desajustadas y a conductas que mantienen o amplían el problema. En este tipo de terapia se suelen utilizar registros escritos de pensamientos/emociones/conductas y pequeños “experimentos” para ver si son ciertas la creencias que se han formado y que entan manteniendo el problema. Por ejemplo, creencias de este tipo serian  “me querrán más si no digo lo que pienso”. “si me enfrento a lo que me da miedo, me voy a morir”, “debo hacerlo todo bien para ser feliz”… También forman parte de esta terapia el entreno en relajación y en habilidades sociales.
  • Terapia sistémica: busca en las relaciones familiares y de pareja el núcleo del problema, que se entiende como la dificultad en encontrar un equilibrio saludable en estas relaciones. El cambio se produce cambiando algún aspecto de la relaciones, Por ejemplo, una intervención sistémica podría ser prevenir que una madre le cuente sus intimidades a un hijo, ya que lo está colocando en un papel de adulto que todavía no puede hacer sin sentirse mal.
  • EMDR (Eye Movement Desensibilization and Reprocessing): se basa en el descubrimiento del potencial de procesamiento de los traumas a través de la estimulación  visual, táctil o auditiva. Creando un entorno de seguridad externa e interna, el paciente, guiado por el terapeuta, puede acceder a los eventos traumáticos que incidieron en su vida y que dejaron secuelas que se extienden hasta el presente. Con ayuda de la estimulación, la mente puede recuperar sus vías de curación innatas, que quedaron bloqueadas, impidiendo la recuperación espontánea en su momento. EMDR ha demostrado ser una técnica muy potente, especialmente en personas con una gran carga de sufrimiento en su interior, como las persona con diagnósticos de Trastornos de Personalidad o estrés post-traumático. En una sesión de EMDR, por ejemplo, el recuerdo de un accidente de coche puede procesarse para deshacer el efecto que dejó enla persona (que puede ser un estado constante de alerta, un dolor crónico no explicado médicamente, una actitud obsesiva respecto a la seguridad de sus allegados, un sentimiento de injusticia exagerado contra la gente que se salta las normas de tráfico o cualquier otra consecuencia psicológica posible.)
  • Terapia breve estratégica y terapia centrada en las soluciones: son formatos de terapia pensados para producir cambios de forma muy rápida (5-9 sesiones), focalizando en las excepciones y los recursos del cliente, así como en entender cómo se está manteniendo el problema en el presente. Este enfoque no profundiza en el origen del síntoma ni en el significado para la propia historia personal.
  • Hipnoterapia y PNL: estas dos formas de terapia se basan en nuestra capacidad natural de entrar en un estado de concentración en el cual podemos hacer tareas complejar sin dificultad. Es el estado en el que estamos cuando vamor conduciendo y nos damos cuente que hemos cruzado media ciudad sin apenas pensar en la trayectoria. En las sessiones, inducimos este estado de hipnosis para permitir resolver problemas sin que nuestra parte racional más crítica interfiera. Los problemas y las soluciones son representados con imágenes mentales, a veces literales, a veces simbólicas. Todo lo que hagamos en estado de trance el terapeuta procurará que lo recordemos para poderlo aplicar entre sesiones. Podemos aprender a calmar un miedo, a identificar un problema, a aumentar una capacidad o recurso personal…

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